Seafood New Zealand instó a un debate equilibrado y basado en evidencia tras la publicación del Fisheries Amendment Bill la semana pasada.
La directora ejecutiva, Lisa Futschek, afirmó que la discusión pública debe apoyarse en información precisa, advirtiendo que los “fragmentos selectivos” pueden distorsionar la realidad. En los últimos días han surgido preocupaciones sobre la eliminación de las reglas de tamaño mínimo, junto con afirmaciones de que no hubo consulta previa.
No obstante, Seafood New Zealand sostiene que las medidas derivan de cambios al sistema introducidos en 2022 y que han sido objeto de múltiples procesos de consulta, incluido 2025.
La organización destacó que, bajo las nuevas normas, los pescadores comerciales deberán pagar por la captura de peces pequeños, algo que antes no era obligatorio. Esto busca reducir el desperdicio y desalentar su captura, que además tiene poca demanda en el mercado.
Según Seafood New Zealand, New Zealand cuenta con uno de los sistemas de gestión pesquera más sostenibles del mundo. Las modificaciones pretenden mejorar la eficiencia y la claridad, manteniendo estrictos controles, monitoreo y medidas de responsabilidad.
Futschek añadió que la protección de un océano salud