|
Foto: Archivo/FIS
Repunte del calamar loligo en Malvinas impulsa a la flota y refuerza la confianza del sector
ISLAS MALVINAS
Monday, April 20, 2026, 00:10 (GMT + 9)
Las capturas superan las de 2024 y confirman la recuperación de esta especie clave, distinta del calamar illex, aunque persisten dudas por los costos y la próxima campaña
La flota de sociedades mixtas con capital vigués que opera en el caladero de Malvinas (Falklands) encara con optimismo el tramo final de la primera campaña anual de calamar loligo, tras registrar capturas superiores a las del año pasado, cuando la temporada se cerró en torno a las 38.000 toneladas, según reporta Mauro Borrazás del medio informativo gallego Atlántico.
El sector subraya que esta evolución positiva corresponde específicamente al calamar loligo, una especie distinta del calamar illex, que responde a dinámicas biológicas y comerciales diferentes dentro de la pesquería del Atlántico Sur.
Según fuentes del sector, los datos actuales reflejan una recuperación progresiva del recurso, que vuelve a encontrarse en niveles considerados saludables. “La situación está yendo bien y creemos que estamos volviendo a la normalidad, hay buenas capturas, tamaños adecuados y niveles de biomasa positivos”, señalan representantes de la industria.
La mejoría se atribuye, en gran medida, a las medidas de conservación implementadas en campañas anteriores, diseñadas en base a criterios científicos. Los armadores consideran que limitar el esfuerzo pesquero en años previos fue determinante: “La decisión fue un acierto”, afirman, al tiempo que insisten en la necesidad de mantener una gestión sostenible del caladero.

Actualmente, la flota está integrada por 16 arrastreros congeladores, con bandera de las islas Falklands y puerto base en Vigo. De acuerdo con el sector, el comportamiento del recurso es estable: “Las migraciones se están produciendo con normalidad y el calamar se localiza en las zonas habituales, con abundancia”.
Este escenario contrasta con la segunda campaña de 2025, marcada por la incertidumbre debido a una caída de la biomasa que incluso llevó a considerar un cierre anticipado. La situación fue aún más crítica un año antes, cuando la flota no pudo operar durante esa misma campaña.

Foto: Pescapuerta
Pese a los buenos resultados actuales, el sector mantiene la prudencia ante la próxima fase del año, especialmente relevante por tratarse del período en que los calamares alcanzan mayores tamaños y valor comercial. “Estamos expectantes, pero viendo cómo evoluciona la primera campaña confiamos en que la situación siga siendo positiva”, indican.
Entre los principales desafíos destaca el aumento de los costes operativos, en particular el combustible. Las empresas advierten del impacto del contexto internacional en el precio del gasóleo: “Con el conflicto en Oriente Medio los precios suben mucho y rápido, pero sabemos que luego tardan mucho en volver bajar”, concluyen.
editorial@seafood.media
www.seafood.media
|